Yume Neko, video del gato robótico japonés
Estos japoneses cada día nos sorprenden más, este pequeño robot-gato hace de mascota, se llama Yume Neko, es sensible al tacto, no come, no duerme, no ensucia, no te dará amor ni cariño, pero es increíble.
Sus movimientos dejan mucho que desear, sin menospreciar el robot-mascota, pero parece acartonado, no deja de ser un juguete geek (sinónimo de caro).
Resumiendo, un gato casi real, con sus más y sus menos, muy realista y sin duda, la tecnología da miedo.
Vía | Navegando por youtube.
Si te ha gustado este post puedes suscribirte al feed RSS. Si prefieres puedes suscribirte por email y recibir todas las noticias en tu buzón de correo.
CompárteloEntradas relacionadas
- Teclado de Prince a subasta
- Pocos dicen que no a una NDS
- Meowlingual, traductor de gatos
- Catcam, cámara de fotos para gatos
- Video, monta tu detector de mentiras
3 Comentarios »
Escribe un comentario
Suscríbete a JP-Geek
Archivos
- Junio 2008 (2)
- Mayo 2008 (12)
- Abril 2008 (83)
- Marzo 2008 (75)
- Febrero 2008 (25)
- Enero 2008 (83)
- Diciembre 2007 (76)
- Noviembre 2007 (76)
- Octubre 2007 (75)
- Septiembre 2007 (78)
- Agosto 2007 (125)
- Julio 2007 (157)
Patrocinadores
Categorías
Top comentarios
Últimos comentarios
- jdm: Sale a 99 € no esta...
- Industrial: No aparece el...
- Canaro: Saludos el producto...
- Juan Camilo: ya es un echo...
- Jose: Me pasa igual a...
Blogroll
- Adictos 2.0
- Alassë
- Alberto García
- Blog del Jose
- Blogzilla
- Chica Seo
- CrackVan
- Erebe.net
- Eres un Geek
- Guillem Baches
- Hisopo
- La Bitácora del Capitán
- Mi, jp blog
- Pelogo
- Quesito y Tostadino
- Wikipeando



Cada dia se parece mas la tecnologia a la de las peliculas
ojala que no pase nada de rebeliones de maquinas y eso :s
Comentario de joshua | 7 Septiembre 2007
Ya los iran mejorando, seguro. Llegara un momento, como en “¿Sueñan los androides con ovejas electricas?” que sea casi imposible diferenciar entre una mascota viva y otra sintetica…
Comentario de Jose | 7 Septiembre 2007
Seguro que llegará ese momento, en el que veamos un gato y no sepamos si es una máquina o de verdad, la tecnología avanza demasiado deprisa.
Comentario de Jose Pardo | 8 Septiembre 2007